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Notifoto Argentina | Exigir que se restrinjan más los vuelos y proteger a las familias con menos recursos: objetivos fijados por el Gobierno de Canarias

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Zamora
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El Gobierno de Canarias se ha puesto de acuerdo con empresarios, sindicatos, partidos, cabildos y ayuntamientos para detener el motor de su economía, el turismo, mientras dura la crisis, exigir que se restrinjan aún más los vuelos y comenzar a atender a las familias con menos recursos. El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres (PSOE), ha recibido este lunes el respaldo expreso de todo el arco parlamentario para demandar al Consejo de Ministros que en los próximos días solo entren al archipiélago desde la península los vuelos imprescindibles para atender necesidades sanitarias y asegurar retornos a casa. PSOE, Podemos, Nueva Canarias y la Agrupación Socialista Gomera (los cuatro socios del Gobierno presidido por Torres) y Coalición Canaria, PP y Ciudadanos han coincidido en cerrar filas en torno a esa propuesta, que podría dejar reducido el tráfico aéreo Canarias-península a 20 vuelos diarios desde Gran Canaria y Tenerife a Madrid (2+2), Barcelona (2+2), Sevilla (1+1) y Bilbao (1+1). Solo este lunes estaban programados en Canarias 947 vuelos internacionales, nacionales e interinsulares. Hasta las 18.00 horas, se habían cancelado 259 de los 829 previstos, uno de cada tres, por propia iniciativa de las aerolíneas y los turoperadores o por las restricciones que varios países imponen al tráfico aéreo con España. Limitando mucho más de lo ya dispone el decreto del estado de alarma sus conexiones aéreas, Canarias intentar frenar la propagación del coronavirus, que ya ha infectado hasta el momento en las islas a 119 personas, de las que una ha fallecido, 40 se encuentran aún hospitalizadas (9 de ellas en la UCI) y siete se han curado y ya han recibido el alta. Los primeros en ofrecer el respaldo al Ejecutivo autonómico han sido los grandes agentes sociales, las dos patronales mayoritarias (CEOE-Tenerife y CCE) y los dos sindicatos más representativos (CCOO y UGT), que no solo se resignan al inevitable parón turístico, sino que abogan por propiciarlo mediante un cierre ordenado de los hoteles, conforme los pocos clientes que quedan regresan a casa. Canarias tiene tradicionalmente su temporada alta en invierno, cuando ningún otro destino de Europa ni del norte de África puede competir con las islas en temperatura. Según las estadísticas que publica cada mes Frontur, desde hace años, Canarias está siempre por encima del millón de turistas extranjeros mensuales en enero, febrero, marzo y abril (dependiendo en este último caso de la fecha en la que se celebre la Semana Santa en el año en cuestión). El presidente de la CCE, la patronal de la provincia de Las Palmas, ha subrayado que hay que asumir que las islas se enfrentan a un periodo “de hasta tres meses” en los que el turismo va a ser “cero” y sus establecimientos van a estar vacíos. Los agentes sociales piden que, para afrontar esa situación, se facilite la tramitación de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y se arbitren medidas de ayuda a trabajadores, autónomos y empresas para sobrellevar esta situación. Pero además demandan que, mientras el turismo para, se busque la forma de que construcción y la industria sigan activas y que las medidas de restricción del tráfico aéreo y marítimo no afecten de ninguna manera al suministro de alimentos y otros productos necesarios para la sociedad, que debe quedar garantizado. También los siete cabildos han incidido en la urgencia de tramitar los ERTE, para que los afectados por el parón turístico tengan la cobertura de una prestación pública. “Solo el turismo es el 35 % del PIB de Canarias y el 40 % del empleo”, así que si de aquí a diez días hay “turismo cero”, la regulación de empleo temporal puede afectar incluso a hasta 250.000 personas, ha advertido en su nombre el actual portavoz de la Federación Canaria de Islas (Fecai), Casimiro Curbelo, presidente de la corporación insular de La Gomera. “Ofrecemos absoluta colaboración, apoyo y lealtad al Gobierno de Canarias“. Son las primeras palabras que la presidenta del PP, Australia Navarro, ha pronunciado tras reunirse con Torres para analizar la situación. Y los líderes de CC y Ciudadanos, también desde la oposición, han apuntado en la misma línea. “Toda medida que esté encaminada a proteger la salud de los ciudadanos será bienvenida”, ha enfatizado por su parte la portavoz del PSOE en esa reunión, Nayra Alemán. Sin separarse ninguno de ese cierre de filas en torno al Gobierno de Canarias mientras dure esta crisis sanitaria, cada grupo ha transmitido a Torres sus propuestas, unos con el acento puesto en permitir la supervivencia de las empresas y autónomos, otros con la prioridad fijada en los trabajadores que van a perder su empleo. Y en esta misma jornada, la comunidad autónoma ha tomado una medida de calado social de acuerdo con la Federación Canaria de Municipios y la patronal de supermercados en las islas para que el cierre de los colegios no deje sin alimentos a los niños cuyas comidas básicas dependían del comedor escolar, porque proceden de familias muy necesitadas. Son 13.477 niños y sus familias van a recibir en casa una compra de alimentos por valor de 120 euros para paliar su situación.