Política

“Estuve a punto de pagarles por miedo”

Colombia, España, Madrid, Argentina, Buenos Aires
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Nuevo Laredo, Tamps.— Marisa obtiene alrededor de 2 mil pesos semanales vendiendo ropa usada por Facebook, ganancias que le sirven para costear algunos gastos de su hogar.

Lo que jamás pensó es que aun cuando no es una suma millonaria lo que obtiene sería objeto de extorsiones telefónicas, siempre con la misma amenaza para pagar un “permiso” que le permitiera seguir con sus ventas.

“En mi página publico ropa cuyo precio va de 30 a 90 pesos, zapatos que cuestan 60 y hasta 100, juguetes de 20 a 60 pesos, nada es costoso, son precios módicos porque nada es nuevo. Vendo por internet desde 2015 y me ha resultado, porque llegas a muchas personas y por lo general son amigos y familiares”.

Sin embargo, aproximadamente hace un mes recibió una llamada de un hombre que le solicitaba 5 mil pesos mensuales si es que deseaba continuar con sus ventas.

“Mi primera reacción fue colgar porque estaba enterada de llamadas de extorsión, o cuando te hablen para decirte que un familiar está secuestrado. Pensé que ya no recibiría llamadas por lo que una amiga me dijo que bloqueara el número del cual me habían llamado”.

Con todo, recibió más llamadas en las que además le daban datos confidenciales como el lugar donde trabajaba, cuántos hijos tiene, el nombre de su esposo, la dirección de su casa y el tipo de automóvil que tenía.

“Me dio mucho miedo porque me decían que si no aceptaba pagar, me podía pasar algo o a mi familia. Les dije que mis ventas eran pequeñas porque era venta de ropa usada y me dijeron que consiguiera, pero que por semana tenía que dar 5 mil pesos”, contó.

Marisa decidió no publicar más en Facebook y, además, cambió su número telefónico. “Estuve a punto de pagarles porque tenía mucho miedo, pero definitivamente no podía darles lo que me pedían semanalmente porque no los tenía.

“Durante este tiempo salgo de mi casa con mucho cuidado, estoy siempre atenta en la calle, mientras manejo, cuando salgo con mis hijos y mi esposo igual, porque no sabemos si en realidad nos tienen ubicados o simplemente investigan para tener datos personales”, relató.

Comentó que es lamentable que se extorsione a personas que cuentan con un pequeño negocio del cual dependen familias completas.