Política

Marcelo y el turismo | La Crónica de Hoy

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El otro día revisando las redes sociales me topé con una foto de Fernando Olivera, secretario de Turismo de Tamaulipas, en una reunión de trabajo con Ignacio Cabrera, que es el Director General del Programa de Promoción Turística de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Sí, leyó usted bien, los responsables de turismo de los estados ya tienen una nueva ventanilla en el gobierno federal para arreglar asuntos relativos a la promoción de sus atractivos, la cancillería. De modo que Marcelo Ebrard no sólo es el responsable de las relaciones exteriores, sino también está a cargo de la estrategia emergente para apaciguar a Donald Trump con el tema ése de los migrantes. La estrategia supone que Ebrard irrumpa en atribuciones de otras dependencias del gobierno federal, como la Secretaría de Gobernación, cuya titular, Olga Sánchez, haría bien en regresar al Senado lo antes posible. Pero no sólo eso, ahora Marcelo también llevará promoción turística, como si esta práctica, la promoción, no fuera como es, una actividad muy especializada, que requiere gente con experiencia. El desorden en el quehacer turístico del país refleja el desorden en la mente de López Obrador que ha convertido en apenas seis meses la administración pública en un laberinto inexpugnable. Nadie sabe qué camino tomar. Dijo doña Olga que ella no es celosa y que no le importa que Marcelo toque sus territorios sin pedir permiso. Supongo que en la Sectur tampoco son celosos y que les parece bien que la cancillería también administre lo que queda de la promoción, que es poco. AMLO se equivoca y no hay quien se lo haga notar. El turismo puede ser su gran aliado en metas como el combate a la pobreza, la disminución de la desigualdad, la generación de empleos para mujeres y jóvenes, la captación de divisas. El turismo da respuestas rápidas, en cuestión de meses hay resultados. Desdeñarlo le saldrá carísimo.

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