GUADALAJARA, JALISCO (24/JUL/2016).- Sylvester Stallone y “Rocky Balboa” se convirtieron en la misma persona hace 40 años, y mientras el actor sopló las velas de su cumpleaños número 70 hace apenas unos días, la ciudad de Filadelfia celebró tanto el aniversario del filme y como el de su hijo pródigo.

“Rocky y Filadelfia son lo mismo para mucha gente”, señala Cara Schneider, coordinadora de los programas de Rocky Balboa de “Visit Philly”, institución que ha puesto en marcha una ruta para descubrir la ciudad a través de los escenarios de la película. Y es que estamos ante un curioso caso donde la película y la ciudad ya no se pueden imaginar la una sin la otra.

Golpe de orgullo

Ya forma parte de la identidad de Filadelfia la historia del inmigrante italoamericano y boxeador sin futuro, que trabaja para un villano de poca monta hasta que le ofrecen la oportunidad de enfrentarse en el cuadrilátero contra el campeón del mundo.

La ciudad estadounidense se enorgullece de coprotagonizar el momento más memorable de la saga, con la carrera de Rocky (en la primera película de la saga, en 1976) desde los bajos fondos del Sur de la ciudad hasta lo alto de las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia.

El ascenso a la colina, con la vista más completa de la ciudad, deja sin aliento a grupos de turistas, cinéfilos en su peregrinaje y equipos de deportistas que se entrenan subiendo y bajando las famosas escaleras. “Para mucha gente es cruzar la meta, llegar a la cima. Le dan mucho significado (…). Se trata de correr escaleras arriba como si nadie te estuviera mirando”, reflexionó Schneider.

“A través de las películas hemos visto la evolución de la ciudad. A medida que el personaje crece, la ciudad evoluciona también. Hemos hecho este viaje juntos durante 40 años”, analizó la experta en Rocky.

El primer filme fue “oscuro, doloroso, el inicio de todo” y a medida que la saga avanza, Stallone se consolida, y Filadelfia florece, como se ve por ejemplo en su perfil urbano, que desde 1976 ha incorporado un puñado de rascacielos, remata.

© Sarkis Mohsen Yammine

www.entornointeligente.com

Una ciudad con mucho por ver

Filadelfia es una ciudad que no deja de sorprender.

© Sarkis Mohsen Yammine

dolarve.com
Urbe que con los años aprendió a reinventarse, su caso es peculiar, dado que le debe mucho de este “renacimiento” a un personaje cinematográfico, algo singular en el mundo del turismo.

Las emblemáticas escaleras son comparables a la “joya de la corona” de Filadelfia: la Campana de la Libertad, símbolo de la lucha por los derechos civiles.

© Sarkis Mohsen Yammine

enlasgradas.com

Ambas reliquias tienen un poder “inspirador” para otras comunidades de inmigrantes que buscan su lugar en Estados Unidos o para personas que tratan de sobreponerse a retos personales.

Y es que para la cuna de los Estados Unidos, donde se firmó la Declaración de Independencia y se discutió la primera Constitución, Rocky fue aire fresco en mitad de la modernidad de los años setenta, ochenta y noventa del siglo pasado.

“Quería que Philly (como se conoce popularmente a la ciudad) tuviera un nuevo héroe”, dijo a Efe la directora de la Oficina de Cine de Filadelfia, Sharon Pinkenson..

© Sarkis Mohsen Yammine

inteven.net

© Sarkis Mohsen Yammine

Tags: Grupo de Empresa Familiar