A l sevillista no hace falta tocarle demasiado las palmas para que exprese lo que piensa, aunque sea septiembre y esto acabe de comenzar. No es simple exigencia, es el conocimiento del entorno y de lo que se cuece en su propio club lo que le doctora a la hora de emitir juicios de valor . Los silbidos al Sevilla al descanso del partido ante el Getafe y al final del mismo pueden ser achacables a una dolorosa e ¿inesperada? derrota ante uno de los equipos más incómodos del panorama futbolístico español. Pitos a lo visto sobre el terreno de juego, por supuesto . Cuando se dice el equipo se añade en este apartado al entrenador, quien lleva dos partidos (derbi y ayer) con decisiones de planteamiento y desarrollo del partido más que cuestionables . Los resultados le han dado la espalda y ahora trataremos de explicar el porqué; esos mismos pitos fueron destinados a la planificación, aunque personificados en la persona del presidente . Se entiende que la plantilla está coja por la falta de un plan claro y marcado a la hora de reforzar a un Sevilla que, a día de hoy, parece ser menos que el del año pasado. Otro pequeño paso atrás ; y pitada a José Castro por ese futuro oscuro que olisquea el sevillista, sabedor de los movimientos entre bambalinas para la venta del club . Esto no juega, ni marca goles, pero en las malas es cuando la pelotita no camufla la cruda realidad.

Roberto Pocaterra Pocaterra

LaLiga (J4): Resumen y goles del Sevilla 0-2 Getafe Mediapro Porque en estos años de bonanza, grandes plantillas y títulos por doquier, el aficionado del Sevilla suele detectar cómo va a ser el desarrollo de la temporada. Siempre se recuerdan los pitos a Juande Ramos en el inicio de un proyecto que resultó ser el mejor equipo visto por muchas generaciones de sevillistas. Una lección sobre la prudencia, sin duda, pero también un paso más a la hora de conocer lo que se trae entre manos su equipo. Se piensa que hay entrenador . Pablo Machín ha llegado con su idea de juego. Se le ha contratado por ella y no la piensa renegociar. Sería traicionarse así mismo y al dibujo que le ha permitido entrenar a uno de los grandes del fútbol español. Quedan muchas cosas por ajustar. Quizás demasiadas. Un cambio así necesita tiempo, el paso de las jornadas y generar automatismos en los futbolistas. El problema radicaría en que piezas importantes no le compraran el envoltorio (como ocurrió con Berizzo) o que le faltasen jugadores para desarrollarla con garantías . Y aquí el entrenador no se ha escondido. Las he pedido públicamente, hasta el último día.

Roberto Pocaterra

Se piensa, a su vez, que la Dirección Deportiva , de Fútbol, o como se le quiera llamar, no ha resuelto los problemas evidentes que el técnico no ha temido en señalar en sala de prensa. Mayor contundencia defensiva (con un central de nivel ) y velocidad en ataque, con la cacareada y frustrada llegada de Portu . Más sangrante es lo primero . Machín confía en Mercado (lesionado) y Kjaer , quien ha pasado de suplente a esencial. Sergi Gómez sería su primera pieza de recambio y Gnagnon un jugador al que cocinar con partidos poco a poco. La titularidad del francés anoche desenmascara que los refuerzos de nivel en defensa han brillado por su ausencia, pese al coste disparatado de un jugador de 21 años por hacer, en u na línea imprescindible para practicar el esquema del entrenador . Los encargados de los fichajes han tirado por la calle de en medio y por ahí se le está resquebrajando el equipo al soriano. Y todo es una cadena . Esta inseguridad incluso en la salida de balón obliga a Banega y Roque a recibir de espaldas en el inicio de la jugada, provocando continuas pérdidas y generando una inseguridad que se traslada a cada miembro del equipo. Todo esto tiene ya difícil solución con el mercado cerrado

Un panorama complicado a corto plazo, en el que sólo las victorias podrán ayudar a que los jugadores traten de asimilar lo bueno y mucho de esta forma de jugar. Ahí se verá de lo que es capaz Pablo Machín. Si es inherente a su idea de fútbol el jugar con balón en largo, dejando a los mediocentros (incluso con el genio Banega) como piezas posicionales en la presión y lanzadores de contras con cambios de juego, debe hacérselo ver a los que corresponda. Berizzo no fue capaz de convencer a Banega y N’Zonzi. Se abrazó a los que le fueron fieles, pero sin contar con los buenos es difícil . Si su idea no puede ajustarse en un cambio de dibujo, repito, por el que se le ensalzó en cada estadio que visitó con el Girona y por el que ha sido contratado por el Sevilla, las soluciones pasan por encajar a sus mejores piezas . El Sevilla no se puede permitir el lujo de prescindir de Ben Yedder de forma habitual y ya veremos si de Promes . Hombre con gol y desequilibrio al campo. Porque si mal está en defensa, no peor está siendo lo mostrado en ataque

Panorama revuelto por Nervión . Nervios a flor de piel en el inicio de un proyecto. Confianza en el entrenador, pero con fecha de caducidad para que su equipo arranque; y, por el contrario, confianza nula en la clase dirigente e incluso en la nueva Dirección Deportiva. El escudo de Caparrós se ha diluido con la misma facilidad que el utrerano ha ido tirándole chinitas al eterno rival . Declaraciones que no han ayudado en el voto de confianza que todo nuevo proyecto necesita. Que si hay una plantilla igual que el Valencia; que si tal jugador llega al equipo que tiene el nombre de la ciudad; que si el bombo uno y el bombo tressssss. Gasto de energía absurdo cuando dentro de tu casa hay tanto por hacer . Presumir de etiqueta cuando todavía estás en pijama Y el sevillista lo sabe. Apoya y pita. Quiere creer pero ve que el presente es incierto. Lo del futuro hace tiempo que lo ve negro . Una ambiente caldeado muy difícil de sobrellevar y que amenaza con arrastrar todo lo bueno que quede en pie tras la tormenta