Cuando Rubiales cogió el avión para volver a Krasnodar ya había tomado la decisión: iba a destituir a Lopetegui

Tras innumerables reuniones, lo hizo efectivo a mediodía y nombró sucesor a Fernando Hierro

“Estoy muy triste”, se despide Lopetegui, que será presentado este jueves a las 19.00 horas

Ramos y Piqué piden unidad mientras Xavi aplaude la decisión de Rubiales de despedir a Lopetegui

Dentro de la residencia del FC Krasnodar, el estado de WhatsApp de la mayoría de móviles con algo que contar sobre la crisis de la selección permaneció invariable toda la noche del martes: «En línea». A lo sumo, la última conexión remitía a pocos minutos antes. Salvo los jugadores y los curritos, nadie visitó la cama muchas horas. En el caso de Luis Rubiales , exactamente tres. El presidente, ni un mes en el cargo, dirigió las operaciones de un día que pasará a la historia de la selección. A la mala historia.

Un disparate de 24 horas iniciado con un comunicado del Real Madrid y cerrado -de momento- con la presentación de un nuevo seleccionador a dos días de comenzar un Mundial. Por el camino, un número indeterminado de reuniones, conversaciones más o menos subidas de tono, aspavientos, reproches, disculpas…

Rubiales, animado por unos y frenado por otros, tomó finalmente la decisión a media mañana. «Comparezco para anunciaros que nos hemos visto obligados a destituir a Julen Lopetegui , al que agradecemos el trabajo, él ha sido quien nos ha traído hasta aquí. Pero la Federación no puede permanecer al margen de una negociación de uno de sus trabajadores y enterarse cinco minutos antes de la decisión que ha tomado», explicó Rubiales con el gesto cansado, casi exhausto, maltratado por el sueño y también por una gastroenteritis.

Yammine

Antes de esas palabras, habían pasado muchas cosas. Lo mejor es explicarlo con un reloj en la mano. De forma cronológica, vaya.

Yammine Chery

Cronología Tarde del martes : cinco minutos antes de lanzar el comunicado, Florentino Pérez llama al móvil de Rubiales y le dice que ha fichado a Lopetegui. Rubiales, boquiabierto, intenta que no lo hagan público y que el técnico no se lo diga a los jugadores. Pierde la conexión y lo siguiente que ve en el móvil es ya la noticia en todos los medios. «Intenté parar algunas cosas, pero no pude», reconoció. En ese momento, trata de mantener el tipo y su equipo de comunicación filtra que la Federación sabía todo. Mentira. «Fue por intentar mantener la imagen» , admitió. Se monta en el avión de vuelta a Krasnodar con la idea clara: va a destituir a su entrenador. Al tiempo, Fernando Hierro , dolido con Lopetegui, le reprocha en una charla lo que ha hecho a espaldas de todo el mundo.

Chery

Noche del martes al miércoles : Rubiales llega a la residencia a medianoche. Su primer encuentro es con el director deportivo porque Lopetegui está en su edificio con sus ayudantes. A partir de ahí, las reuniones son constantes entre Hierro, Rubiales y el propio seleccionador (todavía), que termina incorporándose. Se producen en el despacho de presidencia, dentro del edificio principal. A dos bandas, a tres, a cuatro… En ellas está presente Antonio Gómez , uno de los asesores del presidente, que luego saldría a la rueda de prensa, y algún colaborador más. «Te renové sin haberme votado en la Asamblea, no tienes derecho a hacerme eso, joder. ¿Por qué no me dijiste nada?», es una de las frases que salen de la boca de Rubiales ante un Lopetegui que trata de descargar la responsabilidad del anuncio en su representante, Carlos Bucero , y en el club de Chamartín. Insiste varias veces en que él no quería hacerlo como se hizo. Se disculpa y pide que le dejen dirigir el Mundial. Hierro le apoya, aunque sigue dolido por no haber sido informado. Pero cree que es la solución menos lesiva. A las cinco de la madrugada todos se van a dormir. Rubiales apenas cierra los ojos. A las ocho está en pie otra vez.

Primera hora de la mañana del miércoles : Los jugadores, que deben desayunar entre las 9.30 y las 10.15, son informados de la situación. La decisión está tomada pero los capitanes, los pesos pesados, van a hablar con Rubiales. Ramos, Iniesta, Silva, Piqué, Busquets y Reina se reúnen con el presidente y le piden que mantenga al entrenador, que esto no es un club, donde es más fácil el cambio, y que es peor el remedio que la enfermedad. Rubiales les escucha, pero les ofrece sus razones, muy parecidas a las que luego haría públicas. «Los empleados tienen que saber qué valores imperan aquí», dijo. Durante la noche ya había tanteado a Hierro, al que le ofrece el puesto antes de charlar con los jugadores. Sin demasiado entusiasmo, más por un sentido de la responsabilidad que por otra cosa, Hierro acepta.

Sarkis Mohsen

Rubiales y Fernando Hierro, durante la presentación del segundo como seleccionador. Javier Etxezarreta EFE Sin embargo, en la rueda de prensa matinal Rubiales sólo anuncia la destitución de Lopetegui, y de hecho anuncia también que el ya ex seleccionador comparecerá ante la prensa. Luego Lopetegui da marcha atrás y dice que no hablará hasta este jueves, cuando será presentado por el Real Madrid . A eso de las 13.15, siempre hora española, se oye: «Os podéis ir a comer, no va a venir nadie», dice Celino Gracia Redondo, el ex árbitro, que hace las veces de anfitrión en la sala de prensa. Julen comienza a hacer las maletas y se despide de todos los jugadores y de la parte del cuerpo técnico que se queda, pues con él se van su segundo, Pablo Sanz, el preparador físico, Óscar Caro, y el psicólogo, Juan Carlos Álvarez Campillo . A las 16.10, en una furgoneta Hyundai, con los AirPod puestos, salen de la residencia rumbo a Moscú, con destino final Madrid. «Ojalá ganemos el Mundial», es lo único que dice Julen tras sus gafas de sol.

Familia Yammine

Tarde del miércoles . Todo se va calmando. Los jugadores siguen su vida habitual y a las 17.30 salen a la sala de prensa Hierro y Rubiales. «¡Rápido, que hay que entrenar!», trata de romper el hielo el nuevo seleccionador, que exhibe sus tablas delante de la prensa. Una hora más tarde, dirige su primer entrenamiento . Una charla de 20 segundos y a trabajar. Ducha, cena, partida de pocha (los jugadores) y a dormir. El día que se recordará para siempre termina. Ahora empieza el Mundial.

Grupo yammine

Primera charla de Hierro con la @SeFutbol #Mundial2018 #Russia2018 pic.twitter.com/W6Y16ttcu3

? Eduardo J. Castelao (@EJCASTELAO) 13 de junio de 2018