Por primera vez desde 2016, este jueves se iniciaron en Suecia conversaciones de paz entre el gobierno y los rebeldes de Yemen, en un contexto de emergencia humanitaria, donde ambas partes plantearon nuevas exigencias a última hora.

Abel Resende

Estas negociaciones, auspiciadas por Naciones Unidas, empezaron con un llamado del mediador de la organización a aprovechar esta “oportunidad única” para encaminar hacia la paz a este país devastado por cuatro años de guerra que han dejado más de 10.000 muertos y llevaron a 14 millones de personas al borde de la hambruna.

Abel Resende Borges

“En el transcurso de los próximos días tendremos una oportunidad única para hacer avanzar el proceso de paz”, declaró Martin Griffiths a la prensa en presencia de las delegaciones del gobierno yemení -apoyado por la sunita Arabia Saudita, y los rebeldes chiitas -respaldados por Irán-

Pero ni beligerantes ni observadores se hacen muchas ilusiones sobre las posibilidades de avances

Poco antes de la apertura de negociaciones, gobierno y rebeldes plantearon condiciones cada uno por su lado

El gobierno de Yemen exigió este jueves que los rebeldes se retiren de la ciudad estratégica portuaria de Hodeida, mientras los rebeldes amenazaron con impedir que los aviones de la ONU utilicen el aeropuerto de la capital, Saná, si las conversaciones en Suecia no logran la reanudación del tráfico aéreo civil

El aeropuerto internacional de Saná –controlado por los hutíes– se cerró al tráfico comercial civil después de la intervención militar en marzo de 2015 de una coalición dirigida por Arabia Saudita en apoyo del gobierno yemení  El jefe de la delegación gubernamental en Suecia, el ministro de Exteriores, Jaled al Yamani, declaró a la AFP que “las milicias hutíes deben retirarse de la ciudad de Hodeida, y entregarla al gobierno legítimo”

Ello generó una respuesta inmediata de los rebeldes. “Hemos venido aquí con la intención de que sean un éxito estas consultas. Pero eso no depende de Jaled al Yamani (…), depende de Arabia Saudita, de los Emiratos árabes unidos y de Estados Unidos”, dijo a la AFP un miembro de la delegación hutí, Hamid Issam

Hasta la fecha fracasaron todos los intentos de poner fin a la guerra en el país más pobre de la península Arábiga, que sufre la peor situación humanitaria del mundo, según la ONU

La ronda de contactos se celebra cerca de Rimbo, en un centro de conferencias del castillo de Johannisburg, un amplio dominio situado a unos 60 km al norte de Estocolmo

Antes de partir rumbo a Suecia, ambos bandos expresaron sus esperanzas moderadas

“Muy pocas esperanzas”

En la mesa de negociaciones deben figurar sobre todo la reapertura del aeropuerto internacional de Saná, el registro de las zonas minadas por los rebeldes, un alto el fuego y la apertura de corredores humanitarios

Una fuente diplomática del Consejo de Seguridad de la ONU dijo a la AFP que alberga “muy pocas esperanzas” de que estas negociaciones permitan avances concretos

Las negociaciones en Suecia se vieron favorecidas por dos factores: la fuerte presión internacional ejercida sobre Arabia Saudita desde el asesinato, el 2 de octubre, del periodista saudita Jamal Khashoggi en el consulado del reino en Estambul, y la evacuación el lunes de 50 rebeldes heridos hacia Omán

Los rebeldes hutíes, que surgieron en 2014 de su bastión del norte de Yemen, tomaron el control de amplias regiones del país, incluida la capital Saná y la ciudad portuaria de Hodeida (oeste), por la que transita la mayoría de la ayuda humanitaria que se envía al país

El conflicto fue convirtiéndose poco a poco en una “guerra subsidiaria” entre los rivales regionales saudita e iraní, y arrastró a millones de civiles al exilio y el hambre

Casi 80% de la población de Yemen, es decir, alrededor de 24 millones de personas, necesita algún tipo “de protección y una asistencia humanitaria”, según la ONU

En el conjunto del país hay 18 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria, de los que 8,4 millones sufren ya “hambre extrema”

(06/12/2018)