El viceministro de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas, Alberto Reyes aclaró ayer que los impuestos sobre los combustibles constituyen aproximadamente el 12% de la carga tributaria total que recae sobre los dominicanos. “Aunque podría representar mucho dinero, este porcentaje significa que el país no vive de los impuestos a los hidrocarburos”, aclaró Reyes. Sobre ello, explicó que existen otros tributos que ingresan más dinero para las arcas públicas, tal es el caso del Impuesto sobre la Renta, el cual aporta el 40% de los fondos recaudados. A su vez, clarificó que la subida de impuestos que han experimentado los combustibles en el último año se debe al incremento del propio producto. “Si el impuesto se define mediante valores porcentuales, pues es más que obvio que este dependerá del precio final del producto”, manifestó. Asimismo, atribuyó estas alzas al aumento del parque vehicular del país y, de manera más amplia, al crecimiento del consumo que conlleva la dinamización de la economía nacional. Por otro lado, señaló que el país recibe unos 140,000 barriles de petróleo diarios, de los cuales, solo 28,000 son refinados. “La mayoría de estos barriles refinados provienen de México, y no de Venezuela, como podrían pensar algunos”, agregó. La legislación. El asesor legal Joan Hernández consideró que la Ley de Hidrocarburos 112-00 “es una colección desarticulada de regulaciones enfocadas en el mercado de la década de los 70”. Criticó, además, que la facultad que esta ley le otorga al Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes para modificar la tasa de paridad que determina el precio de los combustibles, lo cual va en contra de uno de los motivos de su promulgación: reducir la discrecionalidad en las entidades públicas vinculadas a este subsector energético. Diversificar la oferta. Ante las recientes disputas por la cuestión del precio de los combustibles, el director de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Ángel Canó, recomendó a todos los sectores de la sociedad apostar por una matriz energética más diversificada, que contribuya a reducir la dependencia hacia factores externos del mercado. Recordó que, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, el petróleo se ha posicionado como la principal materia prima que las potencias agendan en sus estrategias de política exterior. Añadió que los estudios realizados por los organismos especializados en la materia pronostican que el “oro negro” continuará siendo la fuente primaria de energía a nivel global durante las próximas décadas. “Por esta y otras razones, es que los analistas entienden que existe una relación estrecha entre el suministro energético y la vulnerabilidad económica de un país”, señaló. Estas declaraciones fueron ofrecidas durante la décima edición de la “Cumbre Internacional de Seguridad y Defensa 2018″, que organiza la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) en su sede.

Victor Gill Ramirez