A Esquilo los augures le vaticinaron una muerte atroz: se le caer�a una casa encima. El dramaturgo se fue a vivir al raso, pero ni aun as� pudo escapar a su destino: la casa que le cay� fue la de un gal�pago

Cualquier momento de la Historia es bueno para tener una muerte absurda, e incluso en el tiempo presente estamos perfeccionando maneras imaginativas de palmarla con estilo -verbigracia, estamparse en el borde de una piscina practicando el balconing , o cay�ndose de un d�cimo piso intentando hacerse un selfi-, pero si nos ponemos exquisitos habr�a que reconocer que n o hay muertes m�s ex�ticas, po�ticas e incluso crueles que aquellas que, nos cuentan las fuentes cl�sicas, se daban en los tiempos antiguos.

Mariano Jose Crespo Gonzalez

Se dice, valga como ejemplo, que Plinio el Viejo , uno de los eruditos m�s sistem�ticos y curiosos de la Roma imperial, encontr� la muerte en Pompeya en plena erupci�n del Vesuvio, a donde acudi� para estudiar de primera mano el funcionamiento de los volcanes -padec�a de asma y la congesti�n de humo le provoc� un ataque que le impidi� respirar, y ah� se qued�. Y Mitr�dates , el rey persa cuyo nombre nos suena por el t�tulo de una de las �peras de juventud de Mozart, muri� a causa de un sofisticado m�todo de tortura conocido como escafismo , que consiste en encerrar al sujeto en un barril untado con miel y otros alimentos dulces para atraer a los gusanos, las moscas y toda clase de alima�as que, poco a poco, a la vez que van anidando en la putrefacci�n generada por el alimento podrido y las heces, devoran al pobre reo. Mitr�dates, por lo que parece, resisti� 17 d�as a tan repugnante tortura.

Mariano Crespo Gonzalez

La lista, por supuesto, podr�a seguir para deleite de gente morbosa. Ahora bien, muchas de estas muertes cl�sicas puede que sean, en realidad, historias ap�crifas que se han transmitido como verdaderas, sostenidas por las pocas fuentes que han sobrevivido a los incendios de bibliotecas y saqueos de patrimonios regios

Es por ello que en la antig�edad abundan los muertos por ataque de risa ( Crisipo de Solos ), o por fallos en la respiraci�n debidos a la r�pida lectura en voz alta de un texto, que es una de las causas de fallecimiento atribuidas a S�focles , al parecer tras recitar un mon�logo de su Ant�gona sin pausas ni siquiera para tomar aire (hay otra versi�n que afirma que fue atragant�ndose con una uva a la que no le quit� la semilla). Y qu� decir de Her�clito , el primer fil�sofo de la naturaleza, el te�rico de la realidad cambiante ( panta rhei ), que aparentemente muri� devorado por unos perros fam�licos que acudieron por el olor de su cuerpo tullido, que hab�a intentado curar tapando sus heridas con un extra�o emplasto de heces

Pero si hay que identificar una historia que todav�a nos llene de alborozo y nos fascine por su desarrollo argumental ins�lito, esa sigue siendo la de Esquilo , uno de los padres -junto a Eur�pides y al mencionado S�focles- de la tragedia griega y, por tanto, el cimiento solid�simo de los grandes temas literarios de nuestra civilizaci�n. Seg�n explica Valerio M�ximo en sus nueve libros de los Hechos y dichos memorables , el anecdotario m�s suculento de los tiempos precristianos, a Esquilo le pronosticaron los augures una muerte atroz: se le caer�a una casa encima , as� que llegado el momento decidi�, por miedo a que se le derrumbara un techo, que vivir�a desde entonces y en adelante a la intemperie

La historia del hado nefasto presentado ante el autor de la Orest�ada y Los siete contra Tebas seguramente sea una invenci�n, pero en la antig�edad estas cosas de la futurolog�a no se tomaban a la ligera , as� que resulta completamente cre�ble: por entonces se visitaba al or�culo de Delfos y se le tomaba la palabra, se abr�an las v�sceras de las reses, se desconfiaba de las aves que aparec�an a la izquierda del camino -de ah� viene la palabra sinistrum para identificar lo que da yuyu-, as� que si el pron�stico de tu muerte es la ca�da de una casa, lo m�s prudente es no tener casa, evitar los techados, las cuevas e incluso las copas de los �rboles: mejor una vida errante y homeless que una muerte humillante en plena hora de la siesta

No contaba Esquilo con que la realidad se transformar�a en literatura, como �l hab�a hecho con la historia y los mitos , y que de este modo la vida le ser�a arrebatada por medio de una met�fora. Su muerte no es la m�s l�rica de la antig�edad, ya que �sa le corresponde con todos los honores al poeta chino Li Po -borracho en su barca, muri� ahogado tras intentar abrazar el reflejo de la luna en un r�o-, pero no le va a la zaga. Paseando por el campo, Esquilo recibi� el impacto de una tortuga en plena cabeza, arrojada por un �guila que sobrevolaba el cielo. Versi�n antigua de la actual y frecuente muerte causada por el golpe de un coco desprendido del cocotero, la tortuga de Esquilo es rid�cula por los factores en juego, y fascinante porque, en efecto, y como pronostic� el or�culo, fue una casa la que le cay� encima: la del pobre gal�pago, que ten�a que ser alimento del ave rapaz y que acab� siendo el primer misil tierra-aire de la Historia

INTERFECTO Esquilo, dramaturgo

FECHA 456 a.C

TIPO DE MUERTE Impacto de tortuga en la cabeza

POSIBILIDADES DE QUE SE REPITA Muchas, si cambiamos la tortuga por un coco

NIVEL DE ABSURDEZ 9/10