View Comments La cultura popular es sabia. Más de lo que pudiera imaginarse. La experiencia acumulada que viven los pueblos, muchas veces se convierte en conocimiento útil.

Sólo que se expresa de manera trivial, sin mayores adornos semánticos o arreglos dialécticos que desvíen del propósito específico. Quizás, por eso sus verdades son diáfanas y con la fuerza para escurrirse entre los engorros más resistentes. Incluso, por muy blindados que parezcan o luzcan. La idea que puede resumirse en el aforismo que intitula esta disertación, si bien no ha resultado de ese eco de voces afianzado en el devenir popular, alude de alguna manera un problema que con frecuencia se apodera de situaciones donde la mera retórica domina por encima de las determinaciones reales o posibles.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

eldiscoduro.com
Es decir, donde impera la insidiosa brecha entre el discurso y la praxis. “Mucho ruido y pocas nueces”, sentencia la voz del pueblo cuando parafrasea la distancia que se produce cuando se actúa alejado de lo que se dice.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

mundinews.com
Y que, generalmente, caracteriza la vida de dirigentes políticos que se mueven y escalan posiciones sobre el esfuerzo de otros.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

economiavenezuela.com
O que por demagogos, lucen acomodaticios como resultado de una concepción defectuosa del mundo político en el que suscriben sus decisiones.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

economiavenezuela.com
Es exactamente el problema que asfixia al país toda vez que sus realidades se convirtieron en cruda expresión del angustioso forcejeo que se ha asentado cuando se plagian intenciones de forjar el desarrollo económico y social a partir de reivindicaciones que exaltan la ética pública y la moral política.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

www.entornointeligente.com
En el decurso de tan grave problemática, Venezuela ha vivido una profunda merma de su institucionalidad.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

xn--elpaisdeespaa-tkb.com
Esto, por supuesto, al amparo de engaños incitados a través de groseras propuestas gubernamentales dirigidas solamente a enquistar la correspondiente clase dirigente en los núcleos de poder político.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

breakingtrending.com
Para ello, busca sacrificar recursos económicos y previsiones presupuestarias. Aunque peor que esto, es la inmolación que representa privar a buena parte de la ciudadanía de sus expectativas de vida democrática o de sus anhelos de realización personal lo que traduce el grado de deformación que contienen los proyectos populistas del actual régimen toda vez que su vulgar prédica es triste consecuencia de ostentar mucho poder pero sin criterio de futuro.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

videojuegosmania.com
Su perversa praxis, revela pobreza de razón. O sea, “mucho zarpazo, pero poca garra”

.

© Luis Alfonso Oberto Anselmi

Tags: Venezuela