Las largas hileras de asientos completamente ocupados, las personas de pie y las filas en las diferentes ventanillas de servicios, evidencian la sobredemanda con que opera el hospital Francisco Moscoso Puello.  Las consecuencias no sólo las viven sus autoridades y el personal de salud, sino los pacientes que en ocasiones esperan turnos de hasta 10 horas para una consulta.

victor gill ramirez

Marina García, una paciente que ayer se encontraba en el área de consulta externa del hospital, vivió “en carne propia” esa realidad. Explicó a Listín Diario que llegó desde Villa Mella a las 6:00 de la mañana al hospital para tomar un ticket de consulta general y que apenas pudo alcanzar que le asignaran para el turno de las 4:00 de la tarde.

victor gill

Decidió no desesperarse y quedarse sentada allí a esperar que pasara el día, porque ir a su casa y regresar implicaba doble gasto de pasaje. Historia como la de doña Marina se repetían en la mayoría de los pacientes que esperaban por consulta, entre ellos Ilian Tejeda, quien llegó igualmente en la primera hora de la mañana y su turno fue para la tanda de después de las 12:00 del día

Ante la alta población de pacientes que recibe a diario el hospital ha establecido tres tandas de consultas, una de 8:00 de la mañana a 12:00 del día, otro de 12:00 a 4:00 de la tarde y la última de 4:00 a 8:00 de la noche, pero como quiera a diario quedan pacientes fuera. También trabaja en implementar otras opciones, entre ellas un sistema de citas por vía telefónica y por internet

Es que el Moscoso Puello se convirtió en el centro de referimiento y acogida del personal de salud y  de los pacientes que se atendían en los hospitales Luis Eduardo Aybar, cerrado hace varios años para su reconstrucción; Padre Billini de la zona Colonial, cerrado hace alrededor de un mes tras daños registrados en su planta física, y de pacientes del antiguo hospital psiquiátrico Padre Billini, que fue transformado en el Centro de Rehabilitación Psicosocial con otras características de atención distinta al que existía.  

 La doctora Aidee Cuas, subdirectora médica del hospital Moscoso Puello, explica como el hospital ha estado manejando la sobrepoblación y las enseñanzas y fortalezas que han surgido de esa situación, que ha llevado a incrementar sus servicios entre 30% y 35% luego del cierre del hospital Padre Billini

Dijo que los servicios que más han sentido el aumento de demanda son de emergencia y de consulta.   Explicó que los pacientes que se reciben en su área de emergencia pasaron de 300 a un promedio de 600 cada día y que en la consulta externa se ven sobre los 1,600 pacientes, lo que hace que no se puedan atender con la prontitud que ellos quisieran

Ese mismo incremento se registra también en la Unidad de Hemodiálisis del centro. No obstante dijo que el hospital ha estado organizando y fortaleciendo los servicios, entre ellos el de la Unidad de Cuidados Intensivos que logró abrirse la del cuarto piso unidad con personal del Padre Billini y capacidad de 12 camas, sumando a 24 las destinadas a la atención crítica.  

RETO PARA DIRECTIVOS Y TODO EL PERSONAL El hospital tiene 245 camas con una ocupación permanente de un 100 por ciento, pero se hacen arreglos para evitar que los pacientes tengan que permanecer por mucho tiempo en la emergencia esperando camas

“Ha sido un reto para todos, tanto para los que dirigimos como para el personal médico, porque cuando nos juntamos cuatro hospitales distintos en un solo establecimiento, cada uno con experiencias diferentes, se convierten en aprendizaje y por lo tanto en una fortaleza”, dijo la doctora Cuas. Dijo que el hospital ha abierto nuevos servicios y está haciendo procedimientos que antes no se hacían