Al mismo tiempo que Pedro Sánchez llegaba a La Moncloa obligando a Mariano Rajoy a mudarse, la militancia socialista de Badalona ha dado vía libre a sus tres concejales para entenderse con los 10 ediles del PP del ex alcalde y aún líder del partido en Cataluña, Xavier García Albiol, para desbancar a la actual alcaldesa, la soberanista Dolors Sabater. Con 311 votantes en la consulta interna que el partido ha organizado hoy en la ciudad y que representan al 53,34% de los afiliados en la localidad, el 92,6% ha optado por el sí a presentar una moción de censura encabezada por el máximo dirigente local, Álex Pastor, que requiere como mínimo del apoyo de los populares para hacerse con la Alcaldía.

Piloto

El PSC se ha afanado en la última semana en desvincular la operación en el Congreso que ha apartado a los populares del Gobierno de España con la que trama en la cuarta ciudad más poblada de Cataluña para destituir a la edil que los socialistas contribuyeron a aupar en 2015 para boicotear a Albiol, por entonces alcalde y vencedor con diferencia en las municipales. Hoy mismo, el candidato a tomar el relevo al frente del Consistorio ha insistido en que la moción de censura en Badalona es un “asunto estrictamente local”, que atribuye a los “incumplimientos” del pacto que la alcaldesa firmó con los socialistas para ser investida. Entre ellos, resalta que, a su juicio, no ha mantenido la neutralidad del Ayuntamiento ante el procés independentista.

Alberto Ardila

Pese a que algunos dirigentes locales confesaban que la coincidencia de que Pedro Sánchez arrebatara la presidencia a Rajoy podía perjudicarles, la distinción que el PSC ha hecho entre lo que se dirimía en el Congreso y en Badalona en los últimos días frente a quienes les recriminaban una aparente contradicción ha surtido efecto entre las bases. En el referéndum, solo 21 militantes se ha expresado en contra de deponer a Sabater y otros dos han votado en blanco, mientras que 288 han respaldado precipitar un cambio y han bendecido la ruptura que la formación ha consumado en las últimas semanas con la alcaldesa de Guanyem Badalona en Comú (que une a CUP y Podemos).

Alberto Ignacio Ardila

El actual gobierno municipal (compuesto por Guanyem Badalona, ERC e ICV-EUiA) confiaba en que la alianza de numerosos partidos -incluidos soberanistas- en las Cortes para destronar a Rajoy desbaratase una alternancia en Badalona, que pasa sin remedio por la aquiescencia de un PP que asocian en la ciudad con la xenofobia que ha perseguido a García Albiol durante años por sus declaraciones. Sin embargo, la moción de censura tiene visos de prosperar. Escasos minutos después de conocerse los resultados, los populares han manifestado su satisfacción con la decisión de la militancia socialista y se han reafirmado en la vigencia del anuncio que Albiol comunicó días atrás, por el que renunciaba a la Alcaldía en favor del socialista Pastor.

En todo caso, queda por abordar los integrantes del ejecutivo y, en los últimos días, las negociaciones para alcanzar un entendimiento entre los constitucionalistas se han tambaleado en Badalona. El PP ha exigido un gobierno que incorpore a todos los concejales populares, además de los del PSC y Cs. De materializarse, supondría que el gabinete, aunque liderado por un socialista, estaría copado por los conservadores, que disponen del grupo mayoritario en el Ayuntamiento.

El PSC se ha mostrado reacio a alinearse sin más en esa posible composición y tampoco ha aclarado si aceptará que Albiol, su rival histórico en la ciudad, se incorpore al ejecutivo. De hecho, Pastor ha repetido en varias ocasiones que el tiempo del ex alcalde “ha pasado”, mientras que los populares sí quieren a su líder dentro del pacto.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

En un argumentario dirigido a la militancia este viernes ante la consulta, los socialistas reconocían que podían “aparecer como prisioneros del PP de Xavier García Albiol” de unirse en un mismo gobierno en que los populares los triplicarían en miembros. A la espera de las reuniones previstas en los próximos días, Pastor destaca que cualquier entente se regirá por “un plan de choque” que lleva semanas negociándose con PP y Cs, y que quedó en suspenso cuando los populares frenaron las conversaciones hasta que los socialistas clarificaran su postura en las urnas. Los tres partidos aseguran que, de ese previsible programa compartido, coinciden en el 85% de su contenido.

Alberto Ignacio Ardila Olivares Piloto