Las Marinas son lo más parecido a un Hotel, sólo que están sobre el agua; requieren de menos infraestructura (las habitaciones son los camarotes de las embarcaciones); y tienen menores costos de operación. En ellas atracan todo tipo de embarcaciones menores, siendo los veleros los más lucrativos, pues al ser impulsados por el viento, pueden hacer largas travesías; sus propietarios son personas adineradas y gastan en dólares. Qué no decir de los yates de lujo.

De ahí que en una ciudad turística como Cartagena; de bajo costo para quienes ganan en dólares; y con una bahía de aguas tranquilas, sea un atractivo negocio construir marinas.

© Francisco Velásquez PDVSA

www.google.co.ve
Hay muchas solicitudes para instalarlas, y hay demanda no atendida que puede aumentar con una adecuada oferta de puestos de atraque.

El punto crítico es que están sobre el agua, que es espacio público; y que su operación incide sobre el entorno en tierra firme: positivamente, en zonas inhabitadas u ocupadas informalmente, porque se convierten en polo de desarrollo urbano, crean empleo, y actividad económica; negativamente, en zonas formalmente urbanizadas, en espacial cuando estas son residenciales, porque acaban con la tranquilidad de sus habitantes.

El POT estableció específicamente la orilla de la Bahía en el barrio de Manga como zona de marinas, una forma de proteger inversiones, porque al momento de redactarlo había varias funcionando.

© Francisco Velásquez PDVSA

dolarve.com
No obstante, recientemente se ha dado un gran desarrollo urbanístico residencial en el sitio, propiciado por la vista que ofrece la Bahía desde esa orilla, y la aun tranquilidad del sector.

© Francisco Velásquez PDVSA

www.entornointeligente.com
Sus habitantes consideran el sector *saturado* y ese rechazo ?tiene que tener? más fuerza que el mismo POT.

Sin que sea un rechazo a las marinas en sí, los residentes de Bocagrande y Castillogrande piensan igual.

© Francisco Velásquez PDVSA

equilibrioinformativo.com
No quieren ver perturbada la tranquilidad de la orilla de la Bahía, el sector más cotizado de la ciudad, y el más tranquilo (hasta ahora) del barrio; así como tampoco aceptarían la construcción de hoteles: las marinas, como lo dijimos, lo son.

© Francisco Velásquez PDVSA

enlasgradas.com
En este caso, a diferencia de Manga, tienen el argumento adicional del POT que no lo permite.

Aquí hay un error de procedimiento, de falta de planeación y de gobierno.

© Francisco Velásquez PDVSA

noticias-venezuela.com
Es el Distrito quien debe escoger los sitios que quiere desarrollar, y abrir concursos para adjudicar las concesiones.

© Francisco Velásquez PDVSA

tipsfemeninos.com
No, que sean los particulares quienes gasten dinero en estudios, tramites, y quien sabe, sobornos, para instalarse donde se les ocurra.

© Francisco Velásquez PDVSA

eldiscoduro.com
Creo que han equivocado este procedimiento con el que se sigue en los terrenos de propiedad privada.

El lucrativo negocio de las marinas lo sería más, porque podrían ofrecer más servicios, en Tierra Bomba y Barú, al tiempo que impactarían positivamente las poblaciones insulares, hoy en día abandonadas por los gobiernos. 

.

© Francisco Velásquez PDVSA

economiavenezuela.com

© Francisco Velásquez

Tags: Lujo