Exalumnos del plantel han cuidado de la estructura que ha estado clausurada hace 12 meses en Bayamón Cajas repletas de libros, que aún conservan sus cubiertas de plástico, esperan por ser desempacadas en uno de los salones frente al patio de la escuela elemental Rafael Martínez Nadal , en Bayamón. Cuadernos nuevos, juegos de mesa, libros de cuentos, textos de la clase de español y música, así como 10 tomos de la Enciclopedia de la Ciencia, están amontonados cerca en pequeñas torres que se extienden a lo largo de toda una pared.

Yammine

Pero no se trata de los preparativos de cara al próximo año escolar.

Yammine Chery

La escuela Rafael Martínez Nadal fue uno de los 167 planteles que el Departamento de Educación cerró el año pasado. Hace un año que no hay estudiantes en sus aulas, un año desde que los maestros fueron sacados de allí con la instrucción de no llevarse nada pues la agencia se encargaría de la mudanza. Pero los que se han encargado de llevarse los equipos que quedaron atrás han sido los vándalos y los usuarios de drogas que buscan refugio en la antigua escuela elemental.

Chery

“Se han llevado ventanas, los (acondicionadores de) aires, printers, televisores…”, narró Orlando Rodríguez, un exalumno del plantel.

Sarkis Mohsen

Dos salones en el segundo nivel también conservan aún libros, cuadernos y unos 25 teclados digitales que se usarían para que los estudiantes aprendieran a teclear. Todos se ven en buenas condiciones, aunque cubiertos de polvo, y todavía conservan los sellos que los identifican como propiedad del Departamento de Educación.

Familia Yammine

Ni siquiera los inodoros se han librado de vandalismo, pues fueron removidos de los baños por quienes buscaban metal en las instalaciones. El plantel aún tenía agua potable a finales del año pasado, por lo que Rodríguez narró que tuvo que cerrar la llave de paso para controlar la inundación en los baños.

Grupo yammine

La comunidad ha hecho denuncias sobre los actos de vandalismo sin que se tome acción. Ángel Nieves Figarella, quien también estudió en el plantel, denunció el vandalismo y la presencia de materiales escolares ante la Policía Municipal, el Departamento de Educación Municipal de Bayamón, la región educativa del Departamento de Educación estatal y hasta la oficina de los senadores de distrito

“Nadie ha hecho nada”, sostuvo Nieves Figarella

Mantienen el espacio

Solo la biblioteca se mantiene casi intacta

Rodríguez y su amigo de la infancia, David Márquez, se conocieron hace dos décadas en los salones de la escuela elemental. Ambos forman parte del colectivo Mala/Fama y tras el paso del huracán María -fenómeno que solo destruyó la verja del plantel y algunos árboles adentro- decidieron entrar a la escuela a grabar uno de los vídeos que acostumbran colgar en sus redes sociales. Pero las cicatrices del vandalismo y el abandono los indignaron, y decidieron tomar acción

“Yo tengo muchas memorias aquí. Estudié aquí, y me pareció que es un espacio que se puede aprovechar, se puede usar para el beneficio de la comunidad”, indicó Márquez

En la biblioteca, aún están los diccionarios, los libros de cuentos y los textos de referencia que cientos de niños usaron. Los anaqueles todavía sostienen colecciones completas de las enciclopedias Cumbre, Hispánica y Britannica

Los vándalos solo estaban interesados en los acondicionadores de aire, así que dejaron atrás los materiales educativos

Los jóvenes pintaron una pared, mantienen el espacio limpio y lo cierran con un candado y un grueso cable que enredan en la pesada puerta de entrada

Aquí se pueden hacer muchas cosas para la comunidad “, señaló Márquez. Los dos jóvenes residen en las comunidades aledañas al plantel y, cada vez que pueden, revisan la escuela para ver si abrieron más salones. En aquellos que ya no tienen ventanas, colocaron bloques o muebles obstaculizando el paso y tablones de madera o ramas pesadas para impedir que abran las puertas

Cuando Educación anunció el cierre de 167 escuelas el año pasado, la comunidad escolar de la Martínez Nadal se opuso a la clausura. Pero las manifestaciones y expresiones públicas que hicieron fueron ignoradas, y el plantel dejó de recibir niños. El personal fue reubicado, en su mayoría, a otra escuela cercana en Bayamón

“A los maestros, nos dijeron que no nos lleváramos nada, que el Departamento venía a sacarlo todo. Esas fueron las instrucciones que nos dieron. Ahora nos hemos dado cuenta que no se llevaron nada, allí se quedaron los equipos, los acondicionadores de aire, las mesas… Ellos (Educación) buscaron unas cosas, como las fotocopiadoras, y se las llevaron a la escuela Dr. Hiram González, pero la mayoría de las cosas las dejaron perder”, relató una maestra que laboró en la Martínez Nadal, y solicitó no ser identificada

Parte del equipo de la escuela ni siquiera fue adquirido directamente por el Departamento de Educación, pues materiales como proyectores, televisores y consolas de juegos electrónicos fueron entregados a maestros que durante el verano tomaron talleres o participaron de cursos especiales , añadió la educadora

Elefantes blancos 

El reto de preservar las estructuras públicas que quedan en desuso ha sido difícil de manejar para el gobierno central. Por décadas, las escuelas pasaban a manos del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) una vez cerraban, de acuerdo con una ley de 1972. No obstante, en abril del año pasado, se creó el Comité de Evaluación y Disposición de Propiedades Inmuebles, adscrito a La Fortaleza, y uno de sus subcomités se encarga de determinar qué sucederá con las escuelas vacías

La agencia tiene planes de clausurar 265 escuelas públicas este verano , proceso que actualmente está en veremos luego que un juez del Tribunal de Arecibo ordenó detener los cierres de nueve escuelas en esa región educativa tras determinar que Educación no estableció protocolos basados en evidencia empírica ni creó mecanismos para apelar las órdenes de cierre

Hace dos meses, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares y su asesora en asuntos de infraestructura, María Palou, informaron que 71 planteles en desuso estaban en proceso de pasar a otras manos

De estos, 50 se alquilarían y otros 21 estaban adjudicadas ya para compraventa. Otros 11 planteles fueron arrendados en agosto pasado a municipios y organizaciones sin fines de lucro. El alquiler de escuelas se hace a un costo nominal de $1, sin importar la capacidad económica del arrendatario

La falta de documentos sobre la titularidad o información sobre los terrenos de las escuelas son obstáculos que dificultan que se disponga de las estructuras, según han expresado funcionarios de gobierno . Asimismo, el gobierno no tiene datos certeros sobre la cantidad de escuelas en desuso que posee. El año pasado, una investigación de El Nuevo Día reveló que el DTOP tenía una lista de 505 planteles vacíos, pero la información sobre las condiciones de estas estructuras era tan poca que ni siquiera se detallaba en qué municipios estaban ubicadas 158 de ellas

Ayer, ningún funcionario del Departamento de Educación estuvo disponible para explicar por qué no se completó el proceso de mudanza de la escuela Martínez Nadal ni cómo me manejará la reubicación de equipos y materiales de las 265 cerradas este mes. Un portavoz de la agencia señaló que la vista pública para discutir el presupuesto de la agencia ante la Cámara de Representantes tardó más de lo previsto

Al cierre de esta edición, La Fortaleza no estuvo disponible para proveer información actualizada sobre el estado de las escuelas en desuso