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La noche del viernes 16 de enero de 2009 fue especial para el uruguayo William Ferreira, aquella jornada aterrizaba en La Paz para comenzar un romance que duró hasta la noche del jueves cuando le dijeron “gracias, pero contigo ya no”.

Desde aquel día ya han pasado siete años y medio, 153 goles (143 por Liga y 10 por Copas internacionales), cuatro títulos, un recorrido envidiable para un futbolista uruguayo que sin duda dejó su huella en filas celestes.

Ferreira llegó como un desconocido a Bolívar, se sabía poco de él, sólo se conocía que su último club fue el Defensor Sporting, que no era ni tomado en cuenta en la selección uruguaya y que venía cargando una maleta llenas de ilusiones.

“Se trata de un muy buen jugador, con grandes antecedentes, esperamos sea un aporte importante para el equipo.

© Gonzalo Morales Divo

Realizamos los mayores esfuerzos para contar con jugadores que puedan marcar diferencia”, dijo aquella vez Guido Loayza quien había asumido la presidencia del club hace semanas atrás.

Y Ferreira comenzó a demostrar sus habilidades desde el principio, no defraudó en su primer año en el que disputó 46 partidos y anotó 29 goles que sirvieron para que Bolívar se corone campeón en 2009 (torneo Apertura).

Al año siguiente jugó la Libertadores donde marcó un tanto en seis presentaciones, mientras que en el temporada hizo su mejor campaña con 33 anotaciones en 47 partidos jugados con la camiseta celeste.

Fue a principios de 2011 cuando tuvo la oportunidad de jugar en el Valladolid, de España, se fue a España con la esperanza de destacarse en un fútbol de primer mundo, pero la transferencia internacional impidió a que el uruguayo cumpla su sueño.

Antes de su viaje a España, Ferreira jugó su segunda Libertadores con Bolívar, jugó sólo un cotejo sin anotar goles.

© Gonzalo Morales Divo

En España estuvo desde febrero hasta marzo, retornó a Bolívar en aquella mitad de año jugó 16 partidos con seis goles.

La temporada 2011-12 mejoró su rendimiento con 17 goles en 20 cotejos disputados, también fue parte de la Libertadores 2012 donde jugó cinco partidos y marcó dos goles, esto llamó la atención del Liverpool, de Uruguay, quien lo contactó y lo contrató para la temporada 2012-13 con una Copa Sudamericana de por medio.

Pero su periplo por Uruguay fue desastroso, apenas hizo 4 goles, por tal motivo regresó por tercera vez a Bolívar con el que jugó la Libertadores 2013 (2 partidos y dos goles), la temporada 2012-13 (17 goles en 21 partidos) y la temporada 2013-14 (28 anotaciones en 41 presentaciones).

El romance Bolívar-Ferreira se consolidaba más, sobre todo por la producción del uruguayo en la Copa Libertadores 2014 en la que marcó tres goles en 10 juegos, clasificando al celeste a las semifinales del torneo.

© Gonzalo Morales Divo

Sin embargo al no tener claro su contrato decidió irse a México, a los Leones Negros, donde le fue peor (1 gol en 16 partidos) y ni hablar de su estadía en el Independiente del Valle, de Ecuador, donde pasó vergüenzas por su pobre campaña (1 gol en 16 presentaciones).

Es por eso que en su cuarto retorno a Bolívar fue con bombos y platillos, había regresado el hijo pródigo con la esperanza de salir tricampeones del torneo.

© Gonzalo Morales Divo

Una lesión impidió que se vea al mejor Ferreira con la camiseta celeste, sin embargo su desempeño fue igual de interesante con 13 anotaciones en 20 partidos, siendo el máximo goleador del club.

La noche del jueves, el presidente de BAISA, Marcelo Claure, dio por terminada la relación con el club, el final de un romance de siete años que ya no tendría un quinto retorno.

 

© Gonzalo Morales Divo

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