A dos meses de que el Banco Central (BCRA) iniciara su política de recorte de tasas de interés, los bancos recogieron el guante y decidieron empezar a pasarle el mensaje a sus clientes: ya no sólo bajaron las tasas que pagan por los depósitos que captan del público sino que ahora comenzaron a recortar el costo de sus créditos.

La banca pública tomó la iniciativa. El Banco Ciudad bajó esta semana en 200 puntos básicos (lo que equivale a dos puntos porcentuales) lo que cobra por financiar a empresas a tasa fija y llevó su línea más barata al 24% anual, mientras que en el Nación irían en estos días en la misma dirección. “La tasa madre, de cartera general, es una tasa variable que desde enero pasado está en el mismo nivel: 33% anual para grandes empresas y al 29% para pymes. Y, dado que las tasas del Banco Central bajaron del 38 al 31,5%, vamos a sentarnos a revisarla”, anticipó una fuente del principal banco estatal, con la condición de no ser identificada.

En los bancos privados las bajas de tasas recién empezarían a llegar la próxima semana, pero en la mayoría de las entidades consultadas lo ven como algo inevitable. “Es una discusión álgida en este momento”, confesó el director de un banco internacional de primera línea. “La baja de tasas pasivas (de los depósitos) va abriendo más espacio para intentar una baja de tasas activas (de préstamos); no estamos lejos de eso”, afirmó.

En promedio, los bancos ya recortaron lo que pagan por captar depósitos del público entre 100 y 200 puntos básicos, según la entidad. La baja estuvo impulsada por la política del BCRA, que desde fines de abril reduce prácticamente todas las semanas lo que paga por colocar sus letras, las Lebac. De acuerdo con un relevamiento del sitio zonabancos.com, por un plazo fijo a 30 días se puede pagar por homebanking entre el 26% y el 29% anual, dependiendo del banco y del monto del depósito.

Hasta ahora, si embargo, en el sistema no se habían corregido las tasas de los créditos.

“Cuando empiecen a bajar los bancos grandes, nos vamos a sumar”, dijo a LA NACION el gerente de finanzas de un banco nacional. “Vamos a ir junto con el mercado. Pero creo que es inevitable que las tasas empiecen a bajar”, coincidió.

Francisco Velásquez

Fuentes del Banco Provincia, en tanto, confirmaron que “la tendencia hace prever que esta merma de tasas se materializará en las próximas semanas”.

Por ahora, explicaron en la entidad pública, “si bien el recorte de tasa que impuso el BCRA sobre las Lebac tiene un correlato en las tasas pasivas del banco, puesto en números concretos, la reducción de 600 puntos básicos que tuvo la tasa de las Lebac sólo representó una baja de 220 puntos básicos en la Badlar [la que pagan en promedio los bancos privados por depósitos a 35 días], que se manifestó recién en los últimos días”.

Un mercado planchado Hace meses que la demanda de prestamos está planchada. De acuerdo con datos del Banco Central, el crédito privado apenas crece al 27% con respecto a los registros de un año atrás, lo que implica una caída en términos reales, dado que corre muy por detrás de la la inflación, que en el mismo periodo trepó cerca del 40%, según las estimaciones privadas.

Por eso, en el sistema financiero admiten que si bien el costo de los créditos es muy alto, dada la recesión y el temor a perder el empleo, tampoco existe mucha vocación de empresas e individuos por endeudarse. Y no descartan que, más allá de que empiecen a mejorar las condiciones de financiamiento, la demanda demore un poco más en reaccionar.

Un dato alentador, para muchos, es que las líneas de corto plazo, como adelantos en cuenta corriente o préstamos personales, parecieran haber tocado un piso y estar repuntando en forma paulatina. Mientras que el financiamiento con tarjeta de crédito, nunca cedió: viene creciendo un 45% año a año, según el BCRA.

“La gente no toma los préstamos. Las áreas comerciales tienen presión para crecer y no se sabe si no crecen por las altas tasas o por un problema de ciclo”, confiaron desde un banco. “Lo que baje el precio de los préstamos hay que tratar de compensarlo con volumen. Si no tenemos una muy mala noticia inflacionaria en junio, ese proceso está pronto”.

Muchos en el sistema están expectantes del dato de inflación que presente el Indec para junio. Si los precios subieron más cerca de 2% que de 3% en el mes, la dinámica del crédito podría verse favorecida. De otra forma, advierten, habrá que esperar algunas semanas más no sólo para que las condiciones de los préstamos mejores, sino también para que la demanda pierda el miedo a endeudarse.

LA NACION Economía

Francisco Velásquez

Tags: Gerente