En un artículo anterior comentamos el fracaso histórico de la burguesía venezolana en su intento por edificar en estos linderos, un capitalismo normal que tuviera los perfiles del llamado capitalismo céntrico ( http://www.aporrea.org/ideologia/a150541.html ). Hablamos de fracaso histórico, porque en Latinoamérica ninguna burguesía tuvo a su favor, las generosas condiciones de todo orden que ha tenido la burguesía criolla en los últimos cien años de nuestro devenir como país independiente. Esta burguesía prefirió ser parasitaria antes que productiva y este ha sido su pecado original. Se conformó con apoderarse delincuencialmente del plusvalor creado por obreros exógenos y no propiciar la creación de un plusvalor nacional. Esta clase social pudo reeditar en estas tierras el ejemplo noruego, pero optó por esquilmar la renta petrolera del estado. A partir desde la misma iniciación del proceso de sustitución de importaciones en los años cuarenta del pasado siglo, la reproducción ampliada del capital privado en Venezuela, se apoyó fundamentalmente en la inversión de la renta petrolera que generosamente le ofertaba el estado a través de mecanismo como: créditos blandos, una moneda sobrevaluada que le permitió importar equipo capital a bajo costo, una ridícula carga impositiva, materias primas por debajo del costo de producción ofertadas por las empresas del estado, suministro energético casi regalado, un mercado interno protegido, un copioso suministro de divisas baratas y el paraguas estatal para solventar su deuda externa. Todas estas facilidades no hicieron de nuestra burguesía una clase que buscara el desarrollo de las fuerzas productivas nacionales, sino que al contrario, la convirtieron en una clase parasitaria. Paradójicamente, a pesar de su parasitismo convicto y confeso, esta burguesía se ha anotado en los últimos quince años de revolución bolivariana, triunfos inimaginables en sus congéneres continentales. En lo que sigue intentaremos reseñar las grandes victorias de esta lumpenburguesía en tiempos del chavismo reformista.

1.-Una dramática reducción del salario real de la clase trabajadora como nunca se había presentado en la historia del país. La clase obrera venezolana ha vistos mermar su salario 20 veces su valor. Por eso está añorando los tiempos en que comía perrarina.

2.-La apropiación de más de 300 mil millones de dólares de manera fraudulenta, sin ninguna sanción ética ni jurídica.

Francisco Velásquez

3.-Convirtió la inflación inducida en un expediente brutal para acumular capital pero al mismo tiempo, la transformó en arma contundente contra el gobierno bolivariano.

4.-Mediante el acaparamiento, el desabastecimiento, el contrabando de extracción y el bachaqueo puso a pelear pueblo contra pueblo y de esta manera bastardeó la laucha de clases.

5.-Logró que las empresa públicas se sumaran al terrorismo económico contra el pueblo, tales como PDVSA Gas, la Siderúrgica, CORPOELEC, Las harineras, las productoras de aceite comestible, las cementeras etc.

6.-Chantajeó al gobierno y lo obligo a suministrarle dólares baratos, lo que desinfló el discurso oficial de la guerra económica.

7.-Desnudó la política productiva del gobierno al hacer uso bastardo de su monopolio en la producción de la cesta básica familiar.

8.-A pesar de ser la operadora del terrorismo económico, logró que el pueblo acusara al gobierno como responsable de todos los males que sufre la sociedad venezolana del momento.

9.-Desvalorizó de manera dramática el concepto de socialismo. Para las clases humildes venezolanas este término significa hoy hambre, carestía, salarios de inanición e inseguridad.

10.-Logró que los políticos devaluados de la Cuarta República aparezcan hoy como los salvadores de la patria.

11.-El pueblo trabajador ve hoy en los empresarios venezolanos, el actor social que los puede liberar del hambre y del bachaqueo. Esta es una victoria ideológica y estratégica de primer orden.

Tal como podemos apreciar, la burguesía parasitaria criolla sin llegar a calzar los pantalones de las llamadas burguesías del mundo desarrollado, en el escenario nacional de los últimos años, ha venido acumulando victorias económicas, políticas e ideológicas que la perfilan como ganadora del proceso de lucha de clases que actualmente se escenifica en estos linderos. El movimiento popular debe estudiar a fondo las razones que determinaron estos triunfos burgueses, para lograr salidas revolucionarias a la agonía del capitalismo rentístico venezolano. Obviamente, será con la implantación de un programa de investigación dentro y fuera del aparato educativo nacional, como las fuerzas revolucionarias lograrán parir el conocimiento teórico y formar los cuadros que asuman la tarea de llevar el barco chavista, más allá de los límites de los llamados gobiernos progresistas latinoamericanos.

Francisco Velásquez

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