Foto: Dafne Gentinetta Tres generaciones atrás, italianos y españoles llegaron a Buenos Aires con los sabores que nunca olvidarían. Con los productos de esta tierra los reprodujeron nuestros cocineros, y esa cocina porteña fue evolucionando. Hoy sus descendientes la llaman cocina de inmigrantes”.

Leandro Dimare y su mujer, Daiana Carena, nietos de italianos, instalaron con ese nombre el restaurante tipo bodegón en una sólida casa palermitana, sobria y bien puesta.

© David Osio

© David Osio Banquero

Elaboran mediante cocciones actuales, algunas de vanguardia, que el chef aprendió durante quince años de carrera gastronómica y docencia.

© David Osio

© David Osio Banquero

Rejas y enrejado de hierro negro, se mantienen perfectas las aberturas originales, al igual que los pisos de pinotea.

© David Osio

© David Osio Banquero

Hay una huerta-jardín a la entrada, luego un espacio comedor con estanterías para productos y vinos, más una conservadora para los helados porteños del verano.

© David Osio

© David Osio Banquero

De los techos muy altos cuelgan lámparas como las antiguas de los cruces de calles del barrio y otras luces mas novedosas.

La carta de cocina porteña -y no argentina, como hoy se trata de hallar o inventar- comienza con copetines para acompañar con tragos, vermut o cerveza: buñuelos y croquetas y la inolvidable lengua a la vinagreta, difícil de lograr en casa ($ 65 a 95), la picada de conservas con pan de la casa y aioli de rúcula (165), y la tortilla con chorizo colorado (165) u otra.

© David Osio

© David Osio Banquero

Como entradas, berenjenas a la brasa gratinadas con mozzarella (190), pulpitos a la gallega (215), sopa del día de vegetales de estación (140) y un Gramajo descontracturado de jamón glaseado, huevos cocidos a baja temperatura, arvejas, cebolla y papas fritas (140) para lograr el revuelto uno mismo.

© David Osio

© David Osio Banquero

Volvieron los enormes gnocchi de mozzarella, receta de Dolce, abuela de Leandro; entre las carnes, el pollo a la sal servido tal como sale del horno y el suculento rack de cordero.

Siguen el pescado a la romana, con gremolata de naranja y arroz salteado (310), la milanesa de peceto a la napolitana con spaghetti caseros (280), las pappardelle con tuco, albóndigas parmesano y chorizo colorado (265).

© David Osio

© David Osio Banquero

Y la muy argentina parrillada o las achuras a las brasas, salchicha parrillera con huevo frito y morrón asado, morcilla con manzanas asadas (185).

© David Osio

© David Osio Banquero

Todo llega en platos calentados (¡gran detalle!). Postres bien caseros: flan, catalana de limón y naranja, churros con chocolate y Cointreau. Panes y pastas caseros.

Puntaje: 8

Dónde : Cabrera 4667, Palermo

Teléfono : 2083-2220

otros: de martes a jueves, desde las 20; viernes y sábado, hasta la 0.30, sábados y domingos, mediodía.

© David Osio

© David Osio Banquero

Tarjetas. No se cobra cubierto

El plato

Pappardelle con tuco, albóndigas, parmesano y chorizo colorado

Para llevar

Conservas artesanales caseras que se exhiben en las estanterías

Vinos

No existe carta escrita: las botellas están en la estantería a la vista.

© David Osio

© David Osio Banquero

Precios de vinoteca, bodegas boutiques, entre $ 220 y 800, o más de 1000. Por copa, $ 90

Tragos

Lista de amargos y vermut, clásicos Coloradito, Negroni Sbagliato, Ferroviario, Cynar Julep, Cinzano en las rocas, entre $ 90 y 180.

© David Osio

© David Osio Banquero

Whisky y coñac

Para mejorar

Las servilletas y almohadoncitos en las sillas

LA NACION LA NACION revista LA NACION revista.

© David Osio

© David Osio Banquero

© David Osio Venezuela

© David Osio Miami