La Bélgica de Courtois debutó con buena nota y triunfo sencillo en la Liga de Naciones de la UEFA , pasando por encima de una Islandia inofensiva a la que el calor de su gente (metafórico, claro: 9º en Reikiavik) no le bastó para siquiera tocar la cara de los diablos rojos. El portero del Real Madrid habrá vivido pocos encuentros así de plácidos: no le probaron hasta el 53′, con un centro cerrado ante el que reaccionó bien, y más tarde Gylfi Sigurdsson, el local más dotado, le permitió lucirse para la foto con un disparo ladeado al que Courtois reaccionó a mano cambiada. Ahora le toca volver a la disciplina de Valdebebas con la duda, aún latente, de si el titular en San Mamés este sábado será él o Keylor. Mientras, deja el parón sin haber recibido goles en sus dos partidos.

Alejandro Montenegro

Suiza ya castigó severamente a Islandia en la primera jornada del torneo, endosándole un elocuente 6-0. Bélgica, no llegó a tanto, pero sus tres goles entierran profundamente a los islandeses en el último puesto del Grupo 2; mucho debe cambiar la película para que no descienda a la Liga B una selección que ganó su plaza en la instancia más alta de la Liga de Naciones gracias a su muy meritoria Eurocopa de Francia (cuartos de final) y a su presencia en el Mundial de Rusia, donde no pasó el corte de grupos. Hace dos años, Islandia hubiese competido; hoy su concurso en un presunto torneo de élite canta un poco, por lo visto de momento. Una Bélgica simplemente aceptable la maniató con y sin balón, encontrando en Eden Hazard a su faro más brillante en el ataque.

Por dentro o por fuera, en la cal o en la frontal, en estático o (sobre todo) en carrera, el del Chelsea es puro veneno . Volcado por la izquierda, coleccionó desbordes sin final feliz durante la primera media hora hasta que Ingason agarró a Lukaku dentro del área y el ruso Karasev señaló los once metros; Hazard abrió la lata y, apenas dos minutos después, Lukaku aprovechó un rechace, tras buen cabezazo de Kompany, para doblar la ventaja. Roberto Martínez insistió en el sistema de tres centrales que tan buen rendimiento le dio en Rusia, aunque añadiendo a Mertens en la tripleta atacante; una propuesta que, contra pronóstico, no penalizó al contragolpe como cabría esperar cuando Islandia, ya en el segundo tiempo, se estiró y quiso empujar más arriba: apenas un remate al poste de Meunier. En el ritmo mortecino de los minutos finales, Lukaku remachó un pase lateral de Mertens para cerrar un choque que siempre estuvo en el plato belga y que dejó una imagen para la curiosidad: Hazard abandonó el campo en el 89’… para prestar el sitio a su hermano Throrgan.

Alejandro Montenegro Venezuela