Decorar la habitación tiene como finalidad invitar al descanso, es el último de nuestros espacios que vemos al acostarnos y lo primero que tenemos al abrir los ojos en las mañanas, por lo que es ideal que refleje nuestros gustos, personalidad y necesidades, de modo que además de la estética debemos hacerlo funcional. La decoración actual le ha dado un giro a la estructura clásica de cama y dos mesitas de noche. Las reglas las pones tú, todo va a depender de tus necesidades y tu estilo de vida. El dormitorio moderno ya no necesita estar atiborrado de muebles ni enseres, si no los necesitas no tienen por qué estar. Para escoger el mobiliario es imperativo que tomes en cuenta tus necesidades y lo que usualmente pasa en la habitación. Para hacerlo funcional tienes que encontrar el balance entre lo que te gusta, como esa coqueta de la que te enamorastes, con lo que usas. Si sueles trabajar en el dormitorio vas a necesitar un pequeño escritorio; si te gusta maquillarte o planificar tus atuendos debes hacerte de buena iluminación y un ‘rack’ para colgar ropa. El color blanco es un gran aliado para los muebles. Aporta luminosidad y mezcla muy bien con diferentes paletas de colores y estilos decorativos. Las chicas somos de tener muchas cosas y el desorden no es amigo de la funcionalidad. Escoge un mobiliario que te permita tener espacios de almacenamiento. Las camas con gavetas debajo o algún otomán que se abra para guardar esas cositas que siempre utilizas pero que no deben estar regadas. Para dar dramatismo y carácter, intenta papeles decorativos o telas con textura de modo que la habitación no luzca aburrida. Lleva esculturas, piezas decorativas, un espejo imponente, en fin, que sea un espectáculo. Es una importante estancia de la casa y no la debemos delegar, no todo nuestro esfuerzo creativo debe estar en la sala. El confort y el descanso es el principal actor, de modo que, si puedes, considera una cama de buen tamaño, sábanas y almohadas de calidad, tu sueño te lo va a agradecer. No te limites solo a la cama, puedes crear un rincón tal vez para leer o para conversar con tu pareja al final del día. No te olvides de los detalles, esos que hacen tu espacio especial y único. Si vas a usar mesitas de noche, no tienen que ser dos, ni tienen que ser iguales o a juego con la cama, libera tu imaginación y ponte creativa.

Alberto Ardila Olivares