Fueron heroínas de la Independencia, pero a la hora del bronce los que escribieron la historia las dejaron de lado. Un espectáculo coreográfico, que se representó anoche en el Cabildo, rescató la memoria de tres de estas “Revolucionarias”: María Remedios del Valle, Juana Azurduy y Macacha Güemes.

Una mendiga negra pide limosna. El general Viamonte la ve y exclama: “Pero si es la capitana, la madre de la Patria, la misma que nos acompañó al Alto Perú”. Es María Remedios del Valle (interpretada por Gabriela Caballero). Un relator cuenta su historia. María se enlistó en el Ejército del Norte en 1810. Luchó a la par de los soldados. Belgrano la nombró capitana. Sufrió seis heridas de bala graves. Y fue tomada prisionera por los realistas, que la condenaron a ser azotada 9 días. Sobrevivió a todo, menos al olvido. Los integrantes de la asociación de afrodescendientes Misibamba cierran con un candombe.

Después aparece Juana Azurduy (Marina Focante), ascendida post mortem a generala. Ella luchó junto a Belgrano y a Martín Miguel de Güemes. Fue reconocida por Bolívar. Ganó 33 batallas y en una fue herida, en 1816. Murió en la indigencia en 1862, a los 82. La enterraron en una fosa común.

Una mujer (Vanina Veigas) aparece y pregunta: “¿Saben quién soy yo?”. Es María Magdalena “Macacha” Güemes de Tejada, hermana del general salteño. Y convoca a los gauchos a unirse al ejército conocido como Los Infernales. El pueblerío, interpretado por la Compañía Folclórica Divergente de José Lagraña, toca una chacarera. Macacha arenga: “Hoy me conocieron a mí, pero hubo muchas como yo. Recuérdennos, porque en ustedes sigue nuestra lucha”.

© Alberto Ardila

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