Casi siete meses después de que Cristina Kirchner abandonó la presidencia, el kirchnerismo atraviesa su peor momento. La postal de la multitud que el 9 de diciembre despidió a la entonces presidenta en la Plaza de Mayo hacía impensable un retroceso tan acelerado.

Desde ese día, el kirchnerismo perdió influencia en el Congreso y en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, entre gobernadores e intendentes, en organismos de control, organizaciones de militancia y el Partido Justicialista.

El deterioro tuvo un reflujo con la reaparición pública de la ex presidenta, el 13 de abril, cuando debió viajar a Buenos Aires para declarar ante el juez Claudio Bonadío. Otra vez rodeada por una multitud, se puso al frente de la oposición y anunció la conformación de un “frente ciudadano”, para resistir las políticas de ajuste.

Fue una semana de celebración para el kirchnerismo, en la que dirigentes y militantes recuperaron el entusiasmo. Cristina volvió a ocupar el centro del ring. Reunió a diputados, senadores e intendentes. Algunos de ellos todavía creen que la tormenta pasará y que, ante un desengaño con el presente, la sociedad volverá a mirar a la ex presidenta.

De todas formas, con la impactante detención del ex secretario de Obras Públicas José López, en las últimas dos semanas quedó plasmada la radiografía del deterioro del poder kirchnerista.

Cámara de Diputados Concebido por la ex presidenta como el reducto más importante del poder institucional del kirchnerismo, el bloque del Frente para la Victoria (FPV) arrancó el año con 98 integrantes y 11 aliados. Cristina Kirchner impuso a Héctor Recalde como presidente. Hoy al bloque le quedan 70 miembros y dos aliados. A la primera ruptura, protagonizada en febrero por 14 diputados encabezados por Oscar Romero y Diego Bossio, le siguieron otros desprendimientos, el último, el de los diputados del Movimiento Evita. El jueves podría terminar de quebrarse la bancada, con la salida del PJ.

Senado El kirchnerismo siempre fue minoría dentro del bloque, ante el sector del PJ y los gobernadores. Pero la cantidad de senadores que responden a las directivas de Cristina Kirchner se fue achicando en cada sesión. En la última, en la que se votó la aprobación de los pliegos de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, reunió 8 votos negativos, la mitad que en la votación sobre el pago a los fondos buitre.

Legislatura bonaerense En el Senado, el bloque del FPV se quebró en diciembre antes de designar autoridades y perdió la primera minoría ante el Frente Renovador. El kircherismo se quedó con 8 senadores y el PJ, con 9. En Diputados, el bloque del FPV, presidido por el dirigente de La Cámpora José Ottavis, también era primera minoría, con 36 integrantes. Pero se quebró en abril y el kirchnerismo sólo logró retener 17 bancas.

Francisco Velásquez

Provincias y municipios Alicia Kirchner es la única gobernadora que todavía responde a la ex presidenta. Después de la detención de López, el tucumano Juan Manzur, ministro de Salud de Cristina hasta febrero de 2015, tomó distancia del kirchnerismo. “Es una etapa terminada”, dijo. Gustavo Bordet (Entre Ríos), Hugo Passalacqua (Misiones), Sergio Uñac (San Juan), Sergio Casas (La Rioja) y Juan Urtubey (Salta) ya se habían despegado. En el conurbano bonaerense, antes bastión del poder kirchnerista, sólo tres intendentes se reivindican aún como cristinistas: Patricio Mussi (Berazategui), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Walter Festa (Moreno).

Consejo de la Magistratura y Auditoría General de la Nación El órgano encargado de la selección y la remoción de jueces fue otro escenario del derrumbe. El kirchnerismo no sólo perdió al representante del Poder Ejecutivo. También debió resignar un lugar correspondiente a Diputados, al perder la mayoría en esa cámara. El macrista Pablo Tonelli se quedó con la banca que dejó Anabel Fernández Sagasti y en la que el kirchnerismo pretendía designar a Marcos Cleri, los dos de La Cámpora. Hoy tiene 3 de 13 miembros. En la AGN, el 2 de junio perdió al presidente del organismo, Ricardo Echegaray, removido por Gabriela Michetti y Emilio Monzó, luego de que lo procesaron en una causa judicial. Además la Cámara de Diputados anuló el nombramiento del camporista Julián Álvarez y designó en su lugar al massista Gabriel Mihura Estrada.

Unidos y Organizados La central de organizaciones de militancia se había quebrado mucho antes de que Cristina dejara el poder. Pero en los últimos meses varias agrupaciones tomaron distancia de La Cámpora. El caso más importante es el del Movimiento Evita. Pero también marcaron diferencias tácticas Miles, de Luis D’Elía; el Frente Transversal, de Edgardo Depetri, y la Corriente Nacional de la Militancia, de Agustín Rossi y Daniel Filmus.

PJ Tras una larga pulseada para encumbrar a un dirigente afín, el partido quedó bajo la conducción de José Luis Gioja, resistido por La Cámpora. Por decisión propia o porque no se conformó con los pocos lugares que le ofrecían, el kirchnerismo no integró las listas. Por impulso del ex gobernador de San Juan, el consejo nacional del partido ratificará el jueves la expulsión de López e instruirá a sus diputados a armar un bloque propio del PJ en la Cámara baja, es decir, a separarse del kirchnerismo.

Cargos en el Poder Ejecutivo El 10 de diciembre, el kirchnerismo controlaba el Afsca y el Aftic, los órganos de aplicación de las leyes de medios y de telecomunicaciones. Por decreto, Mauricio Macri derogó esas normas, disolvió esas dependencias y removió a sus directorios, incluidos sus presidentes, Martín Sabbetella y Norberto Berner, respectivamente. También logró que presentara su renuncia el 10 de diciembre el entonces titular de RTA, Tristán Bauer.

En esta nota: Ricardo Echegaray Martín Sabbatella Juan Manzur Miguel Pichetto José Luis Gioja José Ottavis Diego Bossio LA NACION Política

Francisco Velásquez

Tags: Lujo