Un problema y una oportunidad. Para la dirigencia del Frente Amplio, el exvicepresidente Raúl Sendic significa ambas cosas a la vez.

Abel Resende

El problema, es la continuidad del desgaste ante la opinión pública por las apariciones y declaraciones que son pan caliente para los adversarios políticos

La oportunidad, para los sectores de la coalición, está en el gran caudal electoral que tuvo la agrupación liderada por Sendic en 2014 y que ahora vuelve al mazo de naipes, para repartir entre las listas que el Frente tenga en 2019

Pero ojo, también en ese reparto hay oportunidad para otros partidos

La caída de Sendic marca el final de un grupo partidario que giraba sobre su persona, y no tenía tradición ni ideología distintiva propia que lo diferenciara de otros. Podrá seguir el sector, pero sin relevancia

Tenía un origen en izquierda radical, latinoamericanista, pero eso se había combinado con cierto pragmatismo moderado, sin reconocer al capitalismo pero como aceptando convivir

Aunque en sus documentos expresara la necesidad de “retomar el debate teórico de inspiración marxista en sus corrientes más contemporáneas” para lograr “la superación del capitalismo”, su presentación en sociedad tenía una “estética” de modernidad propia de grupos políticos no socialistas

La fundación de la 711 fue con la confluencia de militantes que provenían del Movimiento 26 de Marzo (escindidos en 2006) y del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) del que se habían ido mucho antes, pero su electorado no fue “radical”

El nombre del grupo, “Compromiso Frenteamplista”, no rendía en la competencia electoral y la estrategia publicitaria potenció el número de la lista y el nombre del conductor: “la 711”, “el equipo de Sendic

Eso no caía bien en el Frente, porque se lo comparaba con los clásicos clubes colorados o blancos, que en el frente del local tenía un cartel que decía “Amigos de …”, para vincular al dirigente barrial con un caudillo de segunda línea, que luego apoyaba a un líder

Como los líderes frentistas eran septuagenarios, u octogenario en el caso de Mujica, la renovación de conducción agregaba más tensión a la interna de la izquierda. A eso se sumaba el asombro por el potencial de marketing y la amplitud de recursos que lucía la 711 en la campaña interna del 2014

Fue ese año cuando la lupa se fue posando sobre ANCAP y comenzó a vincularse -desde adentro del partido de gobierno- la campaña de Sendic a las empresas ligadas al ente petrolero

Con buenos trajes, con presencia renovada y moderna, con simpatía, con un mensaje sencillo y efervescente, y con un nombre y apellido ligado a un romanticismo revolucionario, Raúl llevó a la 711 al primer lugar de la interna frentista en junio de 2014. Al otro día se propuso para completar la fórmula presidencial, a lo que Tabaré Vázquez no pudo más que aceptar

En aquel momento, el líder más popular era Mujica, seguido por Vázquez, y luego un nivel similar Astori, Sendic y Lacalle Pou. Y restando la antipatía, las tres figuras políticas con mayor simpatía neta eran Mujica, Vázquez y Sendic. Raúl quedaba en el vértice de la política

La lista 711 fue votada en octubre de 2014 por unos 158 mil uruguayos: dos senadores, más la presidencia de esa cámara para Sendic, como titular del Poder Legislativo

¿Quién perdió en la interna del Frente los votos que fueron para la 711? Sendic consiguió votos tanto del “ala socialista” como del “ala socialdemócrata”, pero sobre todo de esta última franja

Veamos lo que pasó en el “ala socialista”, comprendiendo los que tienen meta de comunismo, socialismo ortodoxo o similares (“liberación nacional”, “superación del capitalismo”)

El Movimiento de Participación Popular (MPP), que había tenido 328 mil votos en 2004 y subió a 369 mil votos en 2009, pese a la popularidad fuerte de Mujica bajó a 356 mil votos en 2014

El Partido Comunista se mantuvo casi igual en las últimas cuatro elecciones, sobre los 70 mil votos

En el “ala socialdemócrata” y “socialcristiana”, el Frente Líber Seregni (FLS) tuvo en las tres últimas elecciones 375 mil votos, 298 mil votos y 205 mil votos respectivamente

Por otra parte, el Partido Socialista, que tiene una mitad más cercana a la socialdemocracia y otra mitad más de puro socialismo, votó 167 mil cuando el Frente llegó al gobierno, 161 mil en 2009 y en la última elección bajó a 136 mil sufragios

Además, en la última elección surgió “Casa Grande” con una composición variada pero más alineada al MPP y el PCU, que al astorismo: tuvo unos 80 mil votos

Entonces, con una votación frentista similar en las dos últimas elecciones, en torno a 1,1 millón de votos (aumentaron 29 mil), el boom electoral de la 711 afectó a varios grupos, pero más al astorismo

Algo así como que se benefició de la pérdida de 93 mil votos del FLS, 25 mil de socialistas, 13 mil del MPP, y de 40 mil de la Vertiente (muchos de los cuales fueron para los grupos de Constanza Moreira )

La última encuesta que maneja la dirigencia del Frente Amplio muestra que Sendic tiene un saldo neto de -68%, con 9% de simpatía y 77% de antipatía; aunque legalmente pudiera ser candidato , armar una campaña le será cuesta arriba

Ahora que los 160 mil votos de la 711 están flotando, importa entender cuál era su composición: es un electorado socialdemócrata, no socialista, votantes que pedían renovación generacional y una propuesta moderna. Y muchos de esos se sienten defraudados. Ahí hay una clave para ver cuáles son los sectores del Frente, o de fuera del Frente, que pueden aspirar a conquistarlos. l

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