?La mayoría de los jóvenes piensa que entrar al cuartel es perjudicarse un año, pero no es así, yo continué con mis estudios?, sostiene José Pinedo, uno de los 9.900 soldados beneficiarios del Programa de Continuidad Educativa en 2016, que saldrá bachiller este 2017.

El programa que permite que los conscriptos puedan seguir sus estudios secundarios mientras realizan su servicio militar empezó en 2006, cuando los Centros de Educación Alternativa (CEA) y algunas unidades militares impulsaron el programa Educación Alternativa en las Fuerzas Armadas. Datos oficiales indican que en 2015 hubo 3.604 soldados que estudiaban y que en 2016 la cifra subió a 9.900, es decir, un 174% más.

En 2014, con el Decreto Supremo 1875 se amplía el programa a todo el país y se permite que los jóvenes sigan sus estudios de bachillerato u opten por ramas técnicas.

Para Pinedo, quien prestó su servicio militar en el Batallón Escuela de Comunicaciones 1 Vidaurre, en el segundo escalón, categoría 2016-2017, el programa es una ?gran ventaja y oportunidad? para los conscriptos.

?Al principio era muy difícil ir a clases porque es pura instrucción la que se recibe en el cuartel. Después te dan esa oportunidad de que puedas salir a estudiar. Eso sí, tienes que sacrificarte el doble porque no puedes llevar malas notas al cuartel, si no cumples te cortan el permiso?.

Desde la aplicación de la norma en 2014 hasta la fecha se beneficiaron 17.517 soldados con la continuidad de sus estudios técnicos y humanísticos.

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Del total de los jóvenes que accedieron al programa, el 22% lo hizo para continuar sus estudios en el Bachillerato en Humanidades y el 78% para seguir una carrera técnica corta.

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(28/08/2017)

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