El vicepresidente Jorge Glas y el enviado especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre Discapacidad y Accesibilidad, Lenin Moreno, visitaron ayer la zona cero de Manta y otros sitios afectados por el terremoto, en el mismo automóvil, cada uno con sus respectivas esposas.

Salieron del Ala 23 de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), en la vía a Jaramijó, a las 11:00. Quince policías motorizados y un patrullero encabezaron la caravana de una veintena de automotores.

Y a bordo del vehículo se adentraron en la zona de la parroquia Tarqui, una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,8 que sacudió al país el 16 de abril. La gente los esperaba en grupos dispersos para hablar de sus necesidades.

En la primera parada del automóvil, Glas se bajó y conversó con los damnificados, muchos de los que se niegan a salir del sector circundante a la zona cero, como Félix Hermidas.

“La preocupación es que aquí prácticamente nosotros, la gente, estamos abandonados (…), nosotros sabemos las noticias que están saliendo, que van a dar un bono y todo, pero no se ve, pues”, expresó Hermidas.

El segundo mandatario pidió a los afectados dirigirse a los albergues oficiales. Les dijo que desde el viernes pasado están trabajando intensamente para canalizar bonos.

Luego, Glas pidió a la gente saludar con Moreno, exvicepresidente del país, quien se mantuvo en el auto y desde allí recibió gestos de cariño de los damnificados.

Ellos gritaban: “Nuestro futuro presidente de Ecuador”. “Lo vamos a llevar a la Presidencia, pero sálvenos, sálvenos”.

En respuesta, Moreno, con una sutil sonrisa, les comentó que en Ginebra se conformó una mesa de donantes cuya prioridad es construir casas a todas las familias que tengan algún integrante con discapacidad, como parte del programa Juntos por ti.

Hoy, en Portoviejo, el enviado de la ONU entregará la primera vivienda de un total de cinco que se construyen.

Los funcionarios siguieron su recorrido. Por segunda ocasión Glas bajó a hablar con otro grupo de damnificados.

“¿Cuándo llega esa ayuda?”, consultó una mujer, a lo que el vicepresidente respondió que el primer paso es estar en el registro único de damnificados.

Posteriormente, Glas y Moreno se dirigieron al albergue Los Esteros, donde entre los damnificados hay 21 personas con discapacidad. Allí fueron recibidos por el secretario técnico de Discapacidad, Gustavo Giler, y el subsecretario Stalyn Basántez. Giler mencionó que hasta el momento se ha identificado a 2.128 personas con discapacidad afectadas con el movimiento telúrico.

En un recorrido por el albergue, los damnificados saludaron con Moreno y se fotografiaron con él. Rosa Moreira le dio a su hija Milagros, que mañana cumple un mes de nacida.

Después, en una reunión con los damnificados que están en el albergue Los Esteros, uno de ellos elogió el trabajo de Moreno por los discapacitados y pidió a los asistentes apoyarlo para la Presidencia del 2017.

Moreno cambió de talante y dijo que pidió ” nada de política, absolutamente nada”. (I)

Primero esperemos el estudio de que el sector no es un sector de riesgo, porque si no para qué les volvemos a construir una casa donde a lo mejor van a tener una mala sorpresa. Lenin Moreno, enviado de la ONU