Desastres naturales, como terremotos, tsunamis, aluviones e incendios, han llevado a que en los últimos seis años se desarrollen diferentes planes de reconstrucción de viviendas y obras en espacios públicos en 10 zonas del país.

Tras la destrucción de miles de inmuebles, el gobierno actual entregó subsidios a los afectados para emplazar propiedades nuevas o bien reparaciones, que ascienden a 253.827. Hasta ahora, el Estado ha invertido US$ 2.300 millones en los planes aplicados.

Del total de subsidios otorgados por la administración pasada, tras el terremoto del 2010, 225 mil correspondieron a los asignados entre Valparaíso y La Araucanía, proceso que aún no culmina, pese a que han pasado seis años. A modo de balance general, el último informe del Ministerio de Vivienda detalla que existen 5.298 obras sin comenzar a lo largo del país, mientras que 15.442 están en ejecución y más de 233 mil ya fueron ejecutadas (ver infografía).

Una de las zonas más complejas es la Región del Biobío, donde se ubica la mayor cantidad de soluciones pendientes. Allí, el seremi de Vivienda, Jaime Arévalo, dijo que algunos retrasos se deben a dificultades en proyectos que se encontraban paralizados desde la administración pasada. “También conjuntos habitacionales que habían sido entregados con deficiencias constructivas”, agregó. A la fecha, añadió, se han inyectado $ 43 mil millones adicionales para reparar las obras que tenían fallas.

En Tarapacá y Atacama hay 3.309 proyectos sin comenzar, la mayor cantidad a nivel nacional. Dante Pancani, jefe de reconstrucción de la cartera de Vivienda, explica que algunas de las razones para la lentitud en ciertos sectores “es que se trata de viviendas ubicadas en sitios propios. Esto lleva a que las firmas constructoras deban trabajar en lugares alejados entre sí, lo que hace que el costo final sea más alto para los privados”.

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Según el Serviu de Iquique, uno de los principales logros en los últimos meses ha sido el diseño e inicio de los nuevos conjuntos correspondientes a los cuatro condominios afectados por el terremoto. Preocupa, en Alto Hospicio, la cantidad de viviendas sin demoler en el centro de la comuna.

En regiones como Coquimbo, en tanto, golpeada por el terremoto el año pasado, existen 1.040 iniciativas en curso. “No hay compañías con la capacidad para absorber trabajos con un volumen mayor, por lo que las ejecuciones avanzan a un ritmo menor”, sostienen en el sector privado.

Urbanismo

El gran incendio de Valparaíso, ocurrido en los cerros de la ciudad, en 2014, dejó a 2.998 familias sin hogar o con graves daños en sus inmuebles. Esto llevó a desarrollar un plan de recuperación en los mismos lugares donde ocurrió el siniestro. A un año y dos meses del evento, el gobierno indica que hay 1.880 proyectos que se están edificando o bien aún no inician sus labores.

Susana Carrasco, damnificada del Cerro La Cruz, hace un año arrienda una casa junto a sus hijos, pues su hogar aún no se reconstruye. “Todavía no hay una solución definitiva y seguimos esperando, con bastante pena”, explicó.

La cartera de Vivienda, además de levantar nuevos hogares en esos sectores, ha debido realizar una intervención urbana para dar estabilidad en los suelos.

Pancani, encargado de la reconstrucción, asevera  que se han erigido muros de contención, se han reforzado las bases de las propiedades, se construyeron escaleras para que los porteños puedan circular por una vía segura, se pavimentaron pasajes e incluso se han hecho multicanchas. “Luego del incendio surgieron nuevas necesidades, porque se trata de zonas que poseían construcciones totalmente irregulares y ahora tienen nuevas obras de calidad”, señaló. 

Otro punto que ha extendido el tiempo de entrega es que hubo que comprar terrenos y diseñar conjuntos habitacionales nuevos.

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